lunes, 18 de abril de 2011

Volviendo la mirada un mes atrás

Un mes hace ya que nos instalamos en Cardenal Mendoza y parece que llevemos aquí desde principio de curso...

Sigo dándole duro al inglés, como si fuese lo único "de provecho" que tengo que hacer aquí (sigo estancado con el proyecto como de costumbre), básicamente yendo a clase martes y jueves por la mañana. Por lo menos me queda la ilusión de que en una prueba que me hicieron en el Centro de Lenguas donde estudio inglés para poder presentarme por libre en la Escuela Oficial de Idiomas en junio he sacado un 80%, todavía con el sabor de la cerveza en mis labios y los pulmones colapsados de humo, así que no tiene que ser muy difícil el famoso examen.
Sigo, también, buscando curro, ya como profesor particular visto que de otra cosa es imposible encontrar. Una empresa se puso en contacto con Jesús y conmigo pero después... caso omiso; así que estoy casi que con una mano delante y otra detrás, todavía.

Como ya comenté en el anterior post, me reafirmo diciendo que en este edificio hay un ambiente ideal. Los días pasan a ritmo de guitarra, bajo, ukulele, caja y voz. Desayunos comunitarios, comidas comunitarias, cenas comunitarias.

Los miércoles son días de Jam Session en un garito en el Realejo, hay instrumentos sin músico y todo aquel que quiera tocar o cantar puede; y también es día de cerveza gratis de 1 a 2 de la mañana en la Vogue. Los jueves no son jueves, son "juergues": botelleo en casa (casi siempre la nuestra, por comodidad más que otra cosa) y si hay suerte salimos de casa a eso de las 4 (muy nuestro). Los viernes son los nuevos sábados: si seguimos vivos después de miércoles y jueves se vuelve a hacer botelleo y se sale por algún bareto, el Chamizo por ejemplo... Los sábados..., sábado sabadete y a algún local andrajoso. Y los domingos en coma hasta que es por la tarde y hay que dar señales de vida y ver alguna peli de buenrri o comentar las jugadas y "jaleicos" de toda la semana.

Alba en la Jam Session


Hace una semana y pico vino Ana (la del IKEA) a hacerme una visitilla. Estuvo durante 3 días alojada en mi mini-habitación. La llevé de tapas y le enseñé los sitios típicos más famosos de Granada excepto la Alhambra. Quedó una noche con sus primas jinchas que viven en Granada (vaya pedazo de jinchas por cierto...). Me preguntó por algunos de vosotros, de los que se acordaba: por Sergio, el Cámara y los hermanos Aroca, y le resumí vuestras vidas brevemente.

Ana y yo en el mirador de San Nicolás

En resumen, este último mes ha sido sin lugar a dudas el mejor mes que he pasado en Granada, y sin embargo e inexplicablemente ha sido la vez que con más ganas he venido a Murcia.

domingo, 13 de marzo de 2011

New flat, new life.


Como algunos de vosotros ya sabéis, Jesús y yo nos hemos cambiado de piso. Un piso mucho más céntrico que el anterior, más nuevo, más barato y con dos compañeras de piso muy majas.
Un día nos bastó para encontrar el piso y dos días para la mudanza, en la que colaboró nuestro colega Manu (y su coche)... y ayer por fin nos instalamos definitivamente y pasamos la noche aquí.
Cuando llegamos, las compañeras, que por cierto se llaman Ari y Alba, nos advirtieron de que esa noche (anoche) había fiesta de disfraces en casa de los vecinos. Teníamos que disfrazarnos de algo cuyo nombre comenzase por la inicial de nuestro nombre. Lo primero que pensé: P-aco = P-uta, pero al final terminé disfrazándome de P-irata como de costumbre y J-esús de J-uanola. La fiesta que te cagas, todo lo bien que puede estar una fiesta en casa de alguien que no conoces donde no conoces a nadie. Pero realmente la gente era muy abierta (el alcohol y las drogas ayudaban a ello) y pronto nos integramos.






Aquí las susodichas compañeras de piso.



El buen rollo en el edificio es la caña, hay tres plantas y 2 pisos por planta, todos estudiantes o en la edad de serlo. Que quieres algo de alguien... berrido por la ventana y a los dos segundos está en tu puerta. Parece ser que casi cada fin de semana hay fiesta en casa de alguien, la gente hace comida y guarda tuppers para los vecinos; en resumidas cuentas, una comuna no hippie.

viernes, 11 de febrero de 2011


Hoy ha sido sin duda uno de los días más tristes de mi vida. La ansiedad se iba apoderando de mí cada vez que veía que el viernes 11 de febrero se acercaba más. Y es que esta mañana temprano han dejado el país nuestras italianitas: Marilena, Dora y Vanessa.
Conocer a alguien hasta tal punto de llorar su marcha, sabiendo que es probable que jamás vuelvas a verla, pasando a formar parte de ese amplio grupo de "amigos" con los que sólo hablas vía red social o similares es bastante triste, y lo es más cuando se trata de personas a las que consideras verdaderas amigas. Ojalá me equivoque y tarde o temprano nos volvamos a encontrar, donde sea, me da igual; pero el agujero en el estómago, el nudo en la garganta... es algo insoportable.


Se avecinan días de borracheras sin sentido, capaces de poner a prueba el hígado del más mercenario de los mercenarios. Y qué mejor compañía que un grupo de mercenarios venidos de Murcia con el propósito de no dejar más que vasos de tubo vacíos a su paso...

martes, 25 de enero de 2011

Primera clase de inglés


Esta mañana, como bien sabéis y para regocijo de algunos incrédulos, he empezado mi curso de inglés. He ido al centro de idiomas realmente temeroso por el nivel que me iba a encontrar en el curso; siempre poniéndome en lo peor: "voy a ser el que menos inglés sepa, ya verás."
Entro al aula, me presento al profesor que se despedía de los alumnos de la clase anterior, y veo como uno de los alumnos empieza a hablar con él en un inglés más perfecto que el de la Reina Madre. Canguelo. Afortunadamente era de un nivel superior al mío, debería estar en super saiyan nivel 4 de inglés por lo menos el chaval. Se van todos y me quedo sólo con el profesor, un tío realmente entrañable y muy mío. Un híbrido entre Andreas Lutz (cantante de O'funk'illo) con una de mis perillas largas, un personaje el colega.

Se merece bien el profesor un párrafo aparte para él sólo:
El tío es americano, poquito español sabe. Cuando me ha visto entrar con mi camiseta de los Ramones se le han iluminado los ojos y ha empezado a contarme batallitas de su juventud (en el idioma de Shakespeare). Lo que he podido sacar en claro es que cuando tenía menos de 21 (antes no se puede beber alcohol en Estados Unidos) iba a un bar que se dividía en dos partes por un muro: a un lado los mayores de 21 borrachos, al otro él y los demás menores de 21; todos ellos escuchando los Ramones y los Sex Pistols. Llegado a este punto ha enlazado rápidamente y me ha comentado que cuando tenía 9 años su madre le llevó a un concierto de los Sex Pistols, casi parece normal que el colega esté zumbado. Con 20 años su tío le regaló su vieja Harley Davidson y en su etapa universitaria dice que se iba de "roadtrip" muy a menudo con cuatro colegas más a ponerse hasta el ojete en distintas fiestas en universidades de todo el país, escuchando Rage Against the Machine, Nine Inch Nails y demás mafiadas.

lunes, 24 de enero de 2011

Nuevas nuevas desde Granada

Ya estamos aquí otra vez. Han pasado ya más de 2 meses desde la última vez que escribí contando mis peripecias, con visita a Murcia de por medio.

Empecemos por el principio:
Como bien os conté, Jesús y yo trabajamos los intercambios lingüísticos aquí en Granada. De esta forma conocimos a Camille (la francesa), Marta (la catalana), Emilka (la polaca) y el cuarteto sicialiano formado por (redobles): Francesco, Dora, Vanessa y Marilena.

Voy a contar primero, aunque no respete el orden cronológico, la historia de Emilka, ya que guarda cierta relación con el encuentro con los italianos. Jesús y yo contactamos con Emilka a través de internet para poner en práctica nuestro inglés. A sabiendas de que era una foca (gracias a sus fotos de Facebook), quedamos con ella. Jesús quedó con ella un lunes. Según lo que me contó, no fue nada del otro mundo, una chavala sosa donde las haya. El miércoles quedé yo con ella. Quedamos en la Plaza Isabel la Católica. La muchacha llega media hora tarde. Hasta aquí nada inusual si has quedado con una mujer. Vamos a una tetería para entrar un poco en calor. Lo que creía que iba a ser un coloquio español - inglés se convirtió en un monólogo en español (por su parte). Que si Andalucía no me gusta, que si aquí no saben hablar, que si no sé qué..... ¡Pues haberte ido a otro lado gorda de mierda! Total que me levanté, pagué todo (no lo suelo hacer con alguien que no me cae bien) y le dije que tenía cosas que hacer. Volví a casa y le comenté la jugada a Jesús y llegamos a la conclusión de que la mórbida era una egocéntrica.

Esa misma noche, un poco después del fallido intercambio con Emilka, habíamos quedado con los italianos. Fuimos de tapas con ellos a una calle famosilla, la calle Navas. Dos cervezas en un sitio pijo donde la tapa era pitiminí de pitifuá y encima en pequeñas proporciones. Jesús y yo elegimos ahora: vamos al Chamizo a ponernos tibios (el bar del que os hablé en el anterior post con los cubatas a 1,90€). Es en ese momento en el que nos dimos cuenta de que españoles e italianos somos tan parecidos... Ponernos ciegos porque sí, porque no hay otra cosa mejor que hacer. No he conocido a otro extranjero que se acerque tanto a nuestro "modus operandi" como los italianos. Han sido ellos, con quienes más contacto hemos tenido: pelis en casa, salidas casi todos los fines de semana, viaje a Sierra Nevada y cosas más serias...

Ahora volvamos al principio.
Camille, nuestro primer intercambio se ha ido ya a Francia; previo despidos, lloros, regalos, abrazos y promesas de visitas. Su penúltima noche con nosotros fue el día de nuestro "cumpleaños light" en casa (light por los exámenes de Jesús).. Mucha gente en casa, sangría rancia marca de la casa, regalos, fregona, música y pronto pa' fuera que mañana hay que estudiar...

Y poco más chicos. ¡Ah! Mañana empiezo mi curso de inglés (que seguro que a Pablo le interesa).

Os pongo aquí un montaje que le hice a Jesús para su cumpleaños y así os hacéis una idea de quienes son nuestros colegas.





martes, 9 de noviembre de 2010

Un fin de semana completo

Me veo obligado a actualizar el blog por aquellos que de vez en cuando lo visitáis para saber de nuestras andaduras en Granada.
Puedo decir que desde que volví de la semana en Murcia, las cosas han cambiado un poco, aunque el cerocerismo sigue siendo el protagonista de Mirlo nº2. Este fin de semana pasado vino a visitarnos Blito, con la consecuente borrachera cada día.

Paso a contaros día por día:

Viernes 5:
Llego a casa con mi padre a eso de las 13:30h y nos vamos todos (Jesús, Pablo, Blito, mi padre y yo) a comer a un garito que se llama "El Riachuelo", regentado por el hermano gemelo de Cañita Brava. Todos ciegos. Mi padre termina diciendo que los sudamericanos están por debajo de nosotros en la escala evolutiva.
A eso de las 19:30h (ya sin mi padre) vamos a un bar en la calle Pedro Antonio, "Vinilo", a una fiesta de telecos donde hay pinchado un barril. Quedo con "mi francesa" que viene con una compañera de piso. Futbolín, cervezas y cobras por doquier. Vamos a otro garito cultureta a ver a las amigas serbias de Jesús y Blito con todo el equipo a sus espaldas. Los amigos literatos de éstas son muy simpáticos (nótese el sarcasmo).
Me voy a casa el primero porque estoy cansado sobre la 1:00h. A las 4:30h (más o menos) llegan al piso Jesús, Blito, mi francesa, su compañera de piso y tres francesas más. Jesús intenta entrar a la fuerza a mi habitación, lo consigue... después de romper el pestillo. Alcohol, juegos tontos y pa' casa.

Sábado 6:
Nos levantamos temprano, para tomarnos los 12 litros que Jesús y Blito han comprado en el Día. Salimos a ponernos cerdos de tapas.
Ya por la noche vamos a un local popero que hace las delicias de Jesús, "Ruido Rosa". Blito se tambalea descontroladamente, corre alcohol y no sangre por sus venas. Entramos a un local futbolero, "El larguero", donde pinchan música de verbena y más tarde rock español. Pablo se va a casa harto de tener amigos tan personajes. Una tinerfeña, acompañada de sus dos compañeras de piso nos hace un baile erótico con un taburete en el garito, después...cae al suelo borracha. Blito reacciona y resucita. Pasamos un rato en la "Sugarpop" donde Blito intenta mantener relaciones con una gorda. Nos vamos a casa a dormir calientes después del baile de la tinerfeña.

Domingo7:
Blito tiene que coger el autobús de vuelta a Cartagena al mediodía, pero lo cambia para irse por la tarde. Seguimos con los litros en casa y nos vamos de tapas (sin Pablo). Vamos borrachos a la estación de autobuses, donde Blito cambia de nuevo el billete para el día siguiente. No se necesita una razón más grande para seguir bebiendo.
Seguimos en el piso bebiendo y jugando al Trivial.
Salimos de fiesta más fuertes que el sábado que nos supo a poco. Pablo se queda en casa viendo el fútbol. El "Pennsylvania" está cerrado así que vamos a otro bar de viejos, el "Chamizo". Bebemos el peor ron que tienen, y a la vez el más barato. Entran dos personajas con las que rápidamente entablamos una amistad de por vida debido a nuestra embriaguez. Discutimos sobre política, Museo Coconut, música... Salimos corriendo del bar a punto de ser linchados por los presentes. Vamos al "Labrador", desde el primer momento el bar entero muestra su descontento porque estemos presentes. Seguimos bebiendo y viendo el resumen del R. Madrid vs Atlético de Madrid. Blito se cae del taburete de espaldas, al poco una de las chicas que conocimos le imita. Nos vamos a bailar a "la Gotera" a echar unos dancing. Uno de nosotros come morro con una de las mujeres que conocimos, la otra me dice que arde en deseos de follar, pero que no puede, me pone caliente para nada. Nos vamos solos a la "Vogue" donde Blito se cae dos veces rodando por las escaleras. Volvemos a casa (Blito sin saberlo con un esguince) muy temprano por la mañana.