sábado, 4 de junio de 2011

La última semana


La semana pasada, como dije en el anterior post, me fui a Sevilla. Genial. Vaya ciudad. Eso sí igual de calurosa que Murcia o más. No me dió tiempo a ver mucho: la Catedral, la Giralda, la Torre del Oro, los Alcázares con sus Jardines Reales, la Universidad, el Parque de María Luisa y la Plaza de España (donde se rodó parte del Episodio II: El Ataque de los Clones). Me quedé con ganas de visitar el barrio de Triana...









Hoy he tenido los tres exámenes de inglés, me he llevado buena impresión, supongo que aprobaré. La nota me la dan en Julio, así que sólo queda esperar. El próximo martes iré aún así a la academia a ver si arrastro al profesor y los compañeros a pillarnos una melopea para celebrarlo.
La fecha de vuelta está decidida ya, lo he decidido después del examen, vuelvo el domingo de la semana que viene, el 12. Me voy ya porque no hay nada, aparte de la gente, que me ate aquí. Y quiero que mi tutor del proyecto me vea la cara por lo menos 2 semanas antes de entregar el proyecto y que me diga lo que me tiene que decir. Sólo espero esta semana que me queda, aparte de avanzar con el proyecto, ponerme todo lo ciego que no me he puesto el último mes, y despedirme con un fiestón digno de los harenes del infierno.

Cambio y corto. Nos vemos pronto.



martes, 24 de mayo de 2011

Últimos coletazos



Me queda menos de un mes en Granada y siento que no lo voy a poder disfrutar todo lo que me gustaría...
Ando liado con el proyecto final de carrera (¡ya era hora!) que tengo que presentar a principios de julio y apenas salgo para algo más que no sea ir a clases de inglés, cuyo examen tengo el 4 de junio. Tengo un sentimiento de que el tiempo se me acaba en esta ciudad y debo aprovecharlo, pero se interpone mi poco sentimiento de responsabilidad que ha surgido a última hora.
El examen de inglés muy bien, todas las pruebas que he hecho hasta ahora en el Centro de Lenguas y Estudios han sido bastante gratificantes, así que no creo que tenga problemas en pasar el examen. Aún eso me da pena, porque significa que me queda poco tiempo con la gente que he conocido en este mundo aparte.
El proyecto...uf el proyecto... Después de meses de tiras y aflojas con mi tutor va cogiendo forma y me queda un periodo de ponerme serio (muy serio) y mandarlo a tomar por culo, después de haberme pasado más tiempo del que debería con este fleco colgando.
En cuanto a mi vida fuera de mis quehaceres académicos y curriculares: genial. Me voy enamorado de este piso, de mis vecinos y del ambiente. Realmente me voy a poner triste cuando los deje, aunque espero mantener los lazos mucho tiempo con cada uno de ellos. Pero aún estando ocupado cada uno con sus cosas disfrutamos de los demás.
Hace dos semanas fui a un festival aquí que se llamaba "Granada en off", gratis, como protesta por las recientes ordenanzas municipales en la ciudad contra la música en la calle y el cierre masivo de locales de conciertos. Tocaron grupos autóctonos conocidos a nivel nacional del calibre de Hora Zulú, Eskorzo, Lori Meyers, Los Planetas, Demiurgo... y por supuesto Jean Paul.





Este fin de semana me lo voy a tomar de paréntesis de responsabilidad y me voy a Sevilla, a ver a una amiga y a conocer la ciudad, de la que todos hablan maravillas y jamás he visitado (la ciudad). Ya os contaré qué tal cuando tenga un momento la semana que viene.
Esta mañana me ha llamado la empresa que coordina las escuelas de verano para que trabaje este verano, así que por lo menos tengo un currillo este verano, y cómo no, un verano más en el infierno que es Murcia.

lunes, 18 de abril de 2011

Volviendo la mirada un mes atrás

Un mes hace ya que nos instalamos en Cardenal Mendoza y parece que llevemos aquí desde principio de curso...

Sigo dándole duro al inglés, como si fuese lo único "de provecho" que tengo que hacer aquí (sigo estancado con el proyecto como de costumbre), básicamente yendo a clase martes y jueves por la mañana. Por lo menos me queda la ilusión de que en una prueba que me hicieron en el Centro de Lenguas donde estudio inglés para poder presentarme por libre en la Escuela Oficial de Idiomas en junio he sacado un 80%, todavía con el sabor de la cerveza en mis labios y los pulmones colapsados de humo, así que no tiene que ser muy difícil el famoso examen.
Sigo, también, buscando curro, ya como profesor particular visto que de otra cosa es imposible encontrar. Una empresa se puso en contacto con Jesús y conmigo pero después... caso omiso; así que estoy casi que con una mano delante y otra detrás, todavía.

Como ya comenté en el anterior post, me reafirmo diciendo que en este edificio hay un ambiente ideal. Los días pasan a ritmo de guitarra, bajo, ukulele, caja y voz. Desayunos comunitarios, comidas comunitarias, cenas comunitarias.

Los miércoles son días de Jam Session en un garito en el Realejo, hay instrumentos sin músico y todo aquel que quiera tocar o cantar puede; y también es día de cerveza gratis de 1 a 2 de la mañana en la Vogue. Los jueves no son jueves, son "juergues": botelleo en casa (casi siempre la nuestra, por comodidad más que otra cosa) y si hay suerte salimos de casa a eso de las 4 (muy nuestro). Los viernes son los nuevos sábados: si seguimos vivos después de miércoles y jueves se vuelve a hacer botelleo y se sale por algún bareto, el Chamizo por ejemplo... Los sábados..., sábado sabadete y a algún local andrajoso. Y los domingos en coma hasta que es por la tarde y hay que dar señales de vida y ver alguna peli de buenrri o comentar las jugadas y "jaleicos" de toda la semana.

Alba en la Jam Session


Hace una semana y pico vino Ana (la del IKEA) a hacerme una visitilla. Estuvo durante 3 días alojada en mi mini-habitación. La llevé de tapas y le enseñé los sitios típicos más famosos de Granada excepto la Alhambra. Quedó una noche con sus primas jinchas que viven en Granada (vaya pedazo de jinchas por cierto...). Me preguntó por algunos de vosotros, de los que se acordaba: por Sergio, el Cámara y los hermanos Aroca, y le resumí vuestras vidas brevemente.

Ana y yo en el mirador de San Nicolás

En resumen, este último mes ha sido sin lugar a dudas el mejor mes que he pasado en Granada, y sin embargo e inexplicablemente ha sido la vez que con más ganas he venido a Murcia.

domingo, 13 de marzo de 2011

New flat, new life.


Como algunos de vosotros ya sabéis, Jesús y yo nos hemos cambiado de piso. Un piso mucho más céntrico que el anterior, más nuevo, más barato y con dos compañeras de piso muy majas.
Un día nos bastó para encontrar el piso y dos días para la mudanza, en la que colaboró nuestro colega Manu (y su coche)... y ayer por fin nos instalamos definitivamente y pasamos la noche aquí.
Cuando llegamos, las compañeras, que por cierto se llaman Ari y Alba, nos advirtieron de que esa noche (anoche) había fiesta de disfraces en casa de los vecinos. Teníamos que disfrazarnos de algo cuyo nombre comenzase por la inicial de nuestro nombre. Lo primero que pensé: P-aco = P-uta, pero al final terminé disfrazándome de P-irata como de costumbre y J-esús de J-uanola. La fiesta que te cagas, todo lo bien que puede estar una fiesta en casa de alguien que no conoces donde no conoces a nadie. Pero realmente la gente era muy abierta (el alcohol y las drogas ayudaban a ello) y pronto nos integramos.






Aquí las susodichas compañeras de piso.



El buen rollo en el edificio es la caña, hay tres plantas y 2 pisos por planta, todos estudiantes o en la edad de serlo. Que quieres algo de alguien... berrido por la ventana y a los dos segundos está en tu puerta. Parece ser que casi cada fin de semana hay fiesta en casa de alguien, la gente hace comida y guarda tuppers para los vecinos; en resumidas cuentas, una comuna no hippie.

viernes, 11 de febrero de 2011


Hoy ha sido sin duda uno de los días más tristes de mi vida. La ansiedad se iba apoderando de mí cada vez que veía que el viernes 11 de febrero se acercaba más. Y es que esta mañana temprano han dejado el país nuestras italianitas: Marilena, Dora y Vanessa.
Conocer a alguien hasta tal punto de llorar su marcha, sabiendo que es probable que jamás vuelvas a verla, pasando a formar parte de ese amplio grupo de "amigos" con los que sólo hablas vía red social o similares es bastante triste, y lo es más cuando se trata de personas a las que consideras verdaderas amigas. Ojalá me equivoque y tarde o temprano nos volvamos a encontrar, donde sea, me da igual; pero el agujero en el estómago, el nudo en la garganta... es algo insoportable.


Se avecinan días de borracheras sin sentido, capaces de poner a prueba el hígado del más mercenario de los mercenarios. Y qué mejor compañía que un grupo de mercenarios venidos de Murcia con el propósito de no dejar más que vasos de tubo vacíos a su paso...

martes, 25 de enero de 2011

Primera clase de inglés


Esta mañana, como bien sabéis y para regocijo de algunos incrédulos, he empezado mi curso de inglés. He ido al centro de idiomas realmente temeroso por el nivel que me iba a encontrar en el curso; siempre poniéndome en lo peor: "voy a ser el que menos inglés sepa, ya verás."
Entro al aula, me presento al profesor que se despedía de los alumnos de la clase anterior, y veo como uno de los alumnos empieza a hablar con él en un inglés más perfecto que el de la Reina Madre. Canguelo. Afortunadamente era de un nivel superior al mío, debería estar en super saiyan nivel 4 de inglés por lo menos el chaval. Se van todos y me quedo sólo con el profesor, un tío realmente entrañable y muy mío. Un híbrido entre Andreas Lutz (cantante de O'funk'illo) con una de mis perillas largas, un personaje el colega.

Se merece bien el profesor un párrafo aparte para él sólo:
El tío es americano, poquito español sabe. Cuando me ha visto entrar con mi camiseta de los Ramones se le han iluminado los ojos y ha empezado a contarme batallitas de su juventud (en el idioma de Shakespeare). Lo que he podido sacar en claro es que cuando tenía menos de 21 (antes no se puede beber alcohol en Estados Unidos) iba a un bar que se dividía en dos partes por un muro: a un lado los mayores de 21 borrachos, al otro él y los demás menores de 21; todos ellos escuchando los Ramones y los Sex Pistols. Llegado a este punto ha enlazado rápidamente y me ha comentado que cuando tenía 9 años su madre le llevó a un concierto de los Sex Pistols, casi parece normal que el colega esté zumbado. Con 20 años su tío le regaló su vieja Harley Davidson y en su etapa universitaria dice que se iba de "roadtrip" muy a menudo con cuatro colegas más a ponerse hasta el ojete en distintas fiestas en universidades de todo el país, escuchando Rage Against the Machine, Nine Inch Nails y demás mafiadas.